Una semana de infarto

Empezamos con el viaje del viernes pasado para sorprender a un amigo. Su compañero había preparado un fin de semana de parejitas en el precioso pueblo de Chamonix Mont-Blanc. El estrés de ir al trabajo cargado con sacos de dormir y mochila mereció la pena al ver estas vistas durante la caminata del sábado:

image

El relax se término el lunes, cuando tras levantarnos temprano en Francia tuvimos que coger un par de trenes hasta llegar a Zúrich, soltar las cosas en casa y correr a una reunión en el trabajo.

Al volver de la reunión, preparar la maleta para una reunión en Luxemburgo durante el miércoles y el jueves. Y modificar la reserva de hotel para volver el viernes porque la reunión se alargará casi con toda probabilidad.

Y hoy martes, antes de salir hacia Luxemburgo, reunión trascendental sobre el futuro de mi próximo proyecto.

En tres días habré dormido en tres camas diferentes, en tres países diferentes.

Share This: