Religión y respeto

Empiezo esta entrada con una aclaración: desde que tengo memoria he sido poco o nada religioso, no creo que nadie que me conozca pueda acusarme jamás de defender los privilegios de la religión (que tenga el apellido que tenga, se basan en conceptos que ni comprendo ni comparto). Mi postura con la religión se resume bastante en “tú no mandas en mí, no te metas en mi vida”.

A la religión hay que gritarle fuerte (para que le quede claro) que tú no mandas en mí. No es aceptable que políticos, candidatos, jueces o cualquier figura pública invoquen algún libro sagrado para justificar/promover una postura política o de justicia. Porque nadie me puede obligar a mí a creer lo mismo que tú, así que no puedes usar tus creencias para justificar nada. Porque tú eres libre de creer en lo que quieras, pero yo soy igualmente libre de creer justo lo contrario. Porque la religión, basada en la fe, es por definición imposible de justificar. ¿Por qué el dios cristiano es uno y trino? Es un dogma de fe. ¿Por qué el dios musulmán es grande y Mahoma su profeta? Porque sí. Y punto, no hay más discusión. Por eso, porque la religión no justifica (ni falta que le importa) sus dogmas, uno puede tener una religión cuyos dogmas son exactamente los contrarios a los de alguna otra religión.

Y como somos todos iguales y tenemos las mismas libertades, hay que respetar a todas las religiones de la misma forma. Uno no debería ir a meterse en casa ajena a decirle que lo que están haciendo está mal de acuerdo a su religión. Ni los ateos deberíamos ir a interrumpir a nadie que está practicando su religión en su lugar de culto a decirles que según nuestra (ausencia de) fe están equivocados. No, nosotros tampoco mandamos en ellos. Yo pienso que están equivocados, pero tengo que respetar su derecho a equivocarse.

Ahora bien, no nos debe pasar desapercibido que para poder respetar la religión tengo que poder diferenciarla. Si estoy rodeado de religión en el colegio, cuando tomo posesión de un cargo como ministro o en plena calle… se hace difícil respetar a esa religión, porque ese espacio es de todos y una religión que se lo apropie está posiblemente incumpliendo y atacando alguna otra religión (aún de forma inconsciente). Por tanto, la única solución que garantiza el respeto de todos es que la religión quede limitada al ámbito privado. Eso era lo que quería denunciar Rita Maestre, pero se equivocó al hacerlo dentro del lugar de culto (donde a pesar de ser una institución pública, los asistentes tenían una expectativa razonable de privacidad). Podría haberlo hecho fuera, justo en la puerta, pero no dentro… porque eso intimida y conculca derechos de ciudadanía básicos.

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Esta Unión Europea

Esta Unión Europea que permite y fomenta la competencia fiscal entre territorios; que ha forzado cambios de gobierno para combatir el déficit pero no para luchar contra la discriminación, la homofobia o la violencia de género; que ahora se plantea dejar de creer en la libre circulación de los europeos para convencer a los británicos de que se queden, como si no fueran soberanos para irse si realmente lo quieren; que le da dinero a Turquía para que los refugiados sirios no nos inoportunen a los europeos… Esta Unión Europea no es en la que yo creía, la que yo esperaba que llegara en algún momento. La que garantizara soberanía de los pueblos, e iguales derechos para sus ciudadanos. La que dejara atrás la nacionalidad a la hora de integrar a las personas. La que fuera ejemplo democrático mundial. La Europa ilustrada y humanista, o nunca existió y nos engañaron, o la están matando cada día.

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Ciudadanía y democracia directa

Andan los suizos ahora con una polémica entre manos. El partido ultraderechista y abiertamente xenófobo que consigue invariablemente entre el 20 y el 30% de los votos en cada elección (SVP/UDC) ha propuesto una iniciativa legislativa popular para incorporar una enmienda constitucional cuya idea básica es que si determinados delitos son por extranjeros, esto supondrá su expulsión directa del país sin que los jueces puedan dictar otra sentencia. No sólo se trata de delitos graves, también en el caso de reincidencia en delitos leves en un plazo de 10 años. ¿Y cómo hacen campaña? Pues con la famosa imagen de las ovejitas que ya venían usando desde hace tiempo.

Imagen de la campaña para la expulsión de los extranjeros criminales
¿Racismo? ¿Xenofobia? ¿Dónde?

Este panfleto xenófobo lo he recibido yo en mi buzón, casi ná. Esto da para reflexionar sobre muchas cosas. Vamos a ello.

Un código penal para extranjeros

La medida, disfrazada de lo que quieran, consiste en crear un código penal específico para extranjeros. Un maltratador que mata a su esposa, resulta que es mucho más tolerable para la sociedad suiza si tiene pasaporte suizo. Como si el delito fuera menos grave. A uno le da la impresión de que ante un mismo delito, cabría esperar la misma pena. No cabe en la cabeza que ser extranjero sea, en modo alguno, un agravante. ¿Por qué es peor que me atropelle un francés, un belga, un español que que me atropelle un suizo? ¿Dónde está la diferencia si me quedo igualmente atropellado? ¿Los suizos atropellan mejor? Como verán esto no tiene sentido, pero es posible e incluso probable que se apruebe gracias a la democracia directa tan querida por algunos.

Democracia oligárquica

La democracia directa es una trampa en casos como estos. Porque los extranjeros, que somos el objeto de esta medida, no tenemos derecho a decir ni decidir nada. Así, de entrada, a un suizo no le afecta que a los extranjeros nos expulsen, nos encarcelen,… o nos ahorquen. Porque ellos no van a sufrir ni expulsiones, ni encarcelamientos ni horcas. Ellos están legislando no para sí mismos, sino para los demás. ¡Y ni siquiera tienen que argumentar o razonar su voto! Pueden decidir su voto tirando un franco al aire. Así que los extranjeros, hurtados del derecho a expresarnos, quedamos a expensas de que nuestros vecinos piensen que merece la pena acercarse a votar por nuestros derechos. Quedamos a expensas de que esto le parezca una injusticia tan grande que acaben movilizándose en nuestro favor. ¿Es esto en lo que consiste la democracia? Si la sociedad suiza tiene una tercera parte de extranjeros a los que les niega el acceso a su democracia directa. ¿Podemos seguir llamándola democracia? ¿No estaríamos ante algún tipo de oligarquía de  base amplia?

Generalización

Este es el caso suizo, con el que convivo a diario. Pero no soy tan estúpido para pensar que los suizos son deleznables por tener este sistema y por permitir estas votaciones. Si nos atenemos a los datos, debo estar muy agradecido de que este tipo de medidas no salgan adelante con un 80% de los votos. Normalmente se rechazan, o se aprueban por muy poco margen. Personas cuyas vidas no van a verse afectadas por medidas hechas para extranjeros se toman la molestia de votar y defender mis derechos. Imaginemos qué resultados obtendríamos en España en estos casos. No hay que imaginar mucho, tenemos ejemplos más que suficientes de cómo tratamos a moros, negros y rumanos. ¿Alguien se molestaría en defender sus derechos? ¡Pero si no queremos ni cederles suelo para uso religioso! Por eso, creo que ya va siendo la hora de que actualicemos el concepto de democracia para incluir como ciudadanos también a los extranjeros que viven con nosotros, que trabajan con nosotros y que pagan los mismos impuestos que nosotros.

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La conciliación no es cosa de madres

La conciliación no es cosa de madres, ni de padres. La conciliación no consiste en llevarnos los niños al trabajo.

La conciliación es que dejemos de estar obsesionados con el trabajo presencial. ¿Qué sentido tiene que podamos enviar fotos de Plutón a la Tierra pero para elegir presidente del Congreso haya que ir a meter un papelito en una cajita?

La conciliación es que los horarios en el trabajo sean más razonables. ¿Qué sentido tiene inventar máquinas que hacen nuestro trabajo mejor y más rápido que nosotros si al final trabajamos la misma cantidad de horas?

La conciliación es que los hijos de todos puedan estar bien cuidados y atendidos mientras trabajamos, pero también que nuestro trabajo no nos obligue a separarnos de nuestra familia si no es estrictamente necesario.

La conciliación es que todos tengamos derecho a tener una vida plena y lo más feliz posible sin que el trabajo nos robe invariablemente un tercio del día.

Una madre que está amamantando a su hijo,  debe poder estar con su hijo y no forzosamente en el lugar de trabajo. Un padre que cuida de su bebé, debe poder estar con su bebé y no forzosamente en el lugar de trabajo. Alguien que tiene a un familiar dependiente, debe poder estar junto a su familiar y no forzosamente en el lugar de trabajo. Tenemos tecnología suficiente. Hay mucho trabajo para que se reparta entre todos. Cada uno de nosotros sólo tiene una vida, y tenemos que vivirla más y mejor… no forzosamente en el lugar de trabajo.

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Los problemas del doblaje

Desde hace mucho tiempo he venido diciendo a quien me ha querido escuchar que el doblaje tiene importantes problemas. Problemas que a veces pueden ser resueltos, y problemas que no. Aprovechando que estoy probando Netflix por un mes, y que tiene series en versión original y también dobladas a otros idiomas, os muestro un par de ejemplos que he grabado con el móvil. (Por favor Netflix, no me pongas una querella)

El primer caso es un problema perfectamente evitable: se trata de un personaje que habla varios idiomas en la misma escena, pero el doblador sólo sabe hablar uno. Como los espectadores son tontos ¡dejan el otro sin doblar! En esta escena sólo hablan dos personajes, pero escucharéis tres voces: empieza hablando una mujer en chino, luego un hombre le responde en chino, y finalmente termina hablando la mujer de nuevo en español de doblaje.

Es muy frustrante. Si para doblar una escena el actor tiene que aprender fonética extranjera, que lo haga. Pero por favor, que no hagan esta chapuza.

 

El segundo caso es más divertido, pero difícilmente evitable si mantenemos el doblaje. Aunque una sobreimpresión en pantalla diciendo qué idioma habla cada personaje ayudaría a la comprensión. Se trata de un personaje que habla dos idiomas, el idioma original (inglés) y un idioma extranjero (en este caso, español). Escuchemos la versión original:

Y veamos cómo lo resuelven otros doblajes. El doblaje al francés no reviste complicación, se dobla al francés lo que era inglés y la misma actriz de doblaje dice en español lo que el personaje decía en español. Como decía anteriormente, el problema de que un personaje hable varios idiomas se resuelve sin que el personaje tenga dos voces.

El doblaje latinoamericano ignora el hecho del multilingüismo, directamente. De ahí lo absurdo de que haya un personaje repitiendo lo mismo que el anterior como para asegurarse. Chapuza.

Y finalmente, el doblaje español. Donde, para mantener el hecho de que se hablan dos idiomas, se introduce el portugués. Un mediodisparate, que puede crear otros problemas si el personaje, por ejemplo, viajara a su país natal y nos encontramos con que en México estuvieran hablando portugués.

 

En resumen, el doblaje tiene un problema que es fácilmente solucionable poniendo a actores que hagan el esfuerzo de repetir sonidos aunque no los comprendan. Sin embargo, el segundo caso es muy difícil de resolver, y puede fastidiar enormemente el resultado final.

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Refugiados e inmigración

El problema de los refugiados sirios es un aspecto más (gravísimo y despreciable) de la percepción errónea que tienen (tenemos) los europeos de la inmigración. Nadie emigra por gusto ni por espíritu aventurero, porque a eso lo llamamos turismo.
Llama la atención que a los que vienen por gusto, los aceptemos con los brazos abiertos y fomentemos que vengan más y más; pero cuando se trata de gente en situación de necesidad, entonces todo son problemas, porque pensamos que vienen a quitarnos nuestros trabajos, nuestro dinero y nuestro bienestar.
Si nos creemos que somos lo que somos exclusivamente por nuestro esfuerzo, sin que nadie ni nada nos haya ayudado jamás, es que nos sobra prepotencia.

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Recomendable leer

Esta es una entrada breve, para recomendaros una cosa muy sencilla: que leáis a Barbijaputa. Que leáis lo que escribe sobre el feminismo, sin ir más lejos la entrada de esta semana. Y que os déis cuenta, como yo, de que somos todos machistas por no habernos dado cuenta de que lo que consideramos normal no es, ni de lejos, normal. Y porque por muy feministas que nos creamos, es muy difícil deshacerse de todos los prejuicios que alguien (hola sociedad patriarcal) nos ha metido en la cabeza.

Además de medidas para no sufrir agresiones, tenemos que poner atención es [en no] herirlos a ellos. Por ejemplo, en su orgullo: no coquetees con un chico si no piensas llegar hasta el final (siendo el final lo que él considere que es el final, no tú, que tú eres la mujer).

 

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Desunión

Siempre he creído en el proyecto europeo, pero cada día veo más claro que la construcción europea ha venido teniendo el mismo problema que en su día tuvo la construcción de la corona hispánica: hacer las cosas de arriba a abajo, mediante pactos entre líderes de las partes para crear un todo sin haberse esforzado siquiera un poquito en fomentar la comprensión e identificación de los ciudadanos como iguales sino de forma retórica. Están los griegos y están los alemanes. Los ingleses y los franceses. Nunca han estado los europeos, insisto, más que de forma retórica.

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El gustazo de nadar en el Limmat

img_20150703_151358_19192116290_oZúrich en verano está bastante animado. Y ahora que estamos pasando una “ola de calor extremo” según el parte meteorológico (aunque las máximas no superen los 35ºC) es un buen momento para darse un chapuzón en el río Limmat a la hora del almuerzo. Un gustazo.

 

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Una semana de infarto

Empezamos con el viaje del viernes pasado para sorprender a un amigo. Su compañero había preparado un fin de semana de parejitas en el precioso pueblo de Chamonix Mont-Blanc. El estrés de ir al trabajo cargado con sacos de dormir y mochila mereció la pena al ver estas vistas durante la caminata del sábado:

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El relax se término el lunes, cuando tras levantarnos temprano en Francia tuvimos que coger un par de trenes hasta llegar a Zúrich, soltar las cosas en casa y correr a una reunión en el trabajo.

Al volver de la reunión, preparar la maleta para una reunión en Luxemburgo durante el miércoles y el jueves. Y modificar la reserva de hotel para volver el viernes porque la reunión se alargará casi con toda probabilidad.

Y hoy martes, antes de salir hacia Luxemburgo, reunión trascendental sobre el futuro de mi próximo proyecto.

En tres días habré dormido en tres camas diferentes, en tres países diferentes.

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