Los problemas del doblaje

Desde hace mucho tiempo he venido diciendo a quien me ha querido escuchar que el doblaje tiene importantes problemas. Problemas que a veces pueden ser resueltos, y problemas que no. Aprovechando que estoy probando Netflix por un mes, y que tiene series en versión original y también dobladas a otros idiomas, os muestro un par de ejemplos que he grabado con el móvil. (Por favor Netflix, no me pongas una querella)

El primer caso es un problema perfectamente evitable: se trata de un personaje que habla varios idiomas en la misma escena, pero el doblador sólo sabe hablar uno. Como los espectadores son tontos ¡dejan el otro sin doblar! En esta escena sólo hablan dos personajes, pero escucharéis tres voces: empieza hablando una mujer en chino, luego un hombre le responde en chino, y finalmente termina hablando la mujer de nuevo en español de doblaje.

Es muy frustrante. Si para doblar una escena el actor tiene que aprender fonética extranjera, que lo haga. Pero por favor, que no hagan esta chapuza.

 

El segundo caso es más divertido, pero difícilmente evitable si mantenemos el doblaje. Aunque una sobreimpresión en pantalla diciendo qué idioma habla cada personaje ayudaría a la comprensión. Se trata de un personaje que habla dos idiomas, el idioma original (inglés) y un idioma extranjero (en este caso, español). Escuchemos la versión original:

Y veamos cómo lo resuelven otros doblajes. El doblaje al francés no reviste complicación, se dobla al francés lo que era inglés y la misma actriz de doblaje dice en español lo que el personaje decía en español. Como decía anteriormente, el problema de que un personaje hable varios idiomas se resuelve sin que el personaje tenga dos voces.

El doblaje latinoamericano ignora el hecho del multilingüismo, directamente. De ahí lo absurdo de que haya un personaje repitiendo lo mismo que el anterior como para asegurarse. Chapuza.

Y finalmente, el doblaje español. Donde, para mantener el hecho de que se hablan dos idiomas, se introduce el portugués. Un mediodisparate, que puede crear otros problemas si el personaje, por ejemplo, viajara a su país natal y nos encontramos con que en México estuvieran hablando portugués.

 

En resumen, el doblaje tiene un problema que es fácilmente solucionable poniendo a actores que hagan el esfuerzo de repetir sonidos aunque no los comprendan. Sin embargo, el segundo caso es muy difícil de resolver, y puede fastidiar enormemente el resultado final.

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La dificultad de hablar

Uno estudia un idioma desde pequeño, en el colegio, el instituto y hasta la universidad; pero no lo preparan a uno para ser cortés de forma automática. No me malinterpretéis, aprendemos las respuestas correctas. Las estudiamos y sabemos que a thank you se responde, por ejemplo, you’re welcome. Pero para lo que no lo preparan a uno, es para hablar sin pensar. Eso sólo lo sabe hacer uno en su propia lengua o, con el tiempo, en las lenguas en las que se halle sumergido. Bien sumergido.

Resulta chocante que, cuando cruzas una frontera, lo más trivial te suponga un esfuerzo. Te saludan en un comercio y, sin pretenderlo, te obligan a buscar en tu memoria la respuesta adecuada. Cada día está repleto de conversaciones torpes y deshilachadas, porque entre frase y frase hay que escuchar, comprender, pensar, preparar la respuesta y responder. Hazlo rápido que no tengo todo el día, querido. A veces uno puede ir con la escopeta cargada, confiado y preparado para responder au revoir, bonne journée. Y entonces la gente te desea bon week-end et bonnes fêtes porque pueden, porque saben y porque no les cuesta ningún esfuerzo ser corteses. Y quedas de nuevo como un torpe, trastabillando e intentando mantener la dignidad: sonríes y te vas, azorado. Maldita cortesía.

Algunos sabrán ya a lo que me refiero, creo que todo el que ha emigrado se ha enfrentado a esa inseguridad. A la resignación de parecer tonto porque, aunque uno crea que puede hablar la lengua del lugar, no lo hace con la soltura de un nativo y tiene que pensar un poco. A la inseguridad, digo, de no poder contar conque uno sabe cómo se hacen las cosas: ni la lengua, ni las costumbres, ni las leyes. Todo eso con lo que contamos sin prestarle atención en nuestro hogar, de repente resulta complicado. Pero la lengua es lo que resulta más duro, porque llevamos toda la vida con la nuestra, manoseándola y jugando con ella, divirtiéndonos creando palabras nuevas y contando chistes, aprovechando sus sutilezas. Y lo hacemos sin darnos cuenta, sin darle importancia. ¡Qué fácil es meter nuestros pensamientos en la cabeza de otro usando las cuerdas vocales! Hasta que un día, alguien nos desea feliz fin de semana y no sabemos exactamente cómo responder.

Afortunadamente, la inmersión va paliando estas dificultades. Y la costumbre, claro. Te acostumbras a sonreír cuando no entiendes. Y ahora la frase sprechen Sie Englisch? te sale natural, pidiéndole al interlocutor que hable otra lengua (que tampoco es la tuya) pero en la que confías no parecer un tonto y comprender mejor el asunto. Y aún así te siguen dando  ganas de aprender esta lengua nueva, otra más y ya van cuatro, para sentirte mejor; porque aunque sprechen Sie Englisch funciona, no quieres ir forzando a nadie a cambiar de lengua: tú ya sabes lo difícil que es.

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A date to remember

It took me a long time to admit, even to myself, that I liked men. It took me so long, among other things, because I knew that being gay used to mean having a difficult life: hate, no legal support for a partner, no family, etc. If being gay is just an option why would anyone choose such a hard life? Why would anyone choose to have less rights than his or her friends? That’s why I didn’t want to be gay. Turns out, being gay is not an option. You love who you love and you have pretty little control over that. And that’s the beauty of it.

When Spain passed the law that allows same sex marriage in 2005, I had just started dating the greatest guy I’ve ever met. I married him 6 years later. And that was a moment of great happiness for both of us, but also for our families and friends.

Even if it took a bit longer than what we all wanted, the Supreme Court of the United States decision on establishing marriage as a right on all 50 states is part of History. Not only many American loving couples will have the possibility to have a legal support for their love. But also because gay and lesbian teenagers who, like myself at that age, are in terrible doubts between being themselves or being who society wants them to be. Society wants you to be happy, the US Constitution protects your right to be treated equal no matter who you love. That’s one less problem to care about.

But more than great news for Americans, this is a world class decision. The United States of America have long been a democracy example for many other countries. This decision cannot be easily ignored and I’m sure we’ll all enjoy the effects sooner or later.

Congratulations and enjoy equality.

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C’est le moment

Después de 8 meses en Suiza, ya va siendo hora de que mi francés de un salto cualitativo. Aunque no se me da muy mal, porque consigo hacerme entender con suficiente soltura, y prueba de ello es que soy “el que contesta al teléfono” en la oficina, debería aprovechar la inmersión para poner mi francés al mismo nivel que está mi inglés. Así que, a partir de hoy, os presento a mi avatar LingQ de francés. Irá creciendo a medida que yo aprenda.

Après huit mois en Suisse, c’est le moment de vraiment améliorer mon français. Bien que je ne fais pas trop mal, car je peux me faire comprendre suffisamment. Une preuve de ça est que c’est moi qui “répondre au téléphone” au bureau. Alors, à partir d’aujourd’hui, je vous présente mon avatar LingQ pour le français. Il va grandir tandis que j’apprends. 

À tous les lecteurs francophones (s’il y a quelqu’un), n’hésitez pas de me corriger.   

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