París

Me deja perplejo que haya tanta gente dispuesta a admitir como reacción lógica un bombardeo sobre Siria después de una matanza de civiles en las calles de París que nos ha estremecido a todos.¡Qué poca empatía tenemos! ¡Y qué simples somos a veces!

Uno esperaría que después de dos guerras mundiales y guerras fallidas en Afganistán, Irak y Siria, habríamos aprendido algo, pero no. Bombardear no es la solución a ningún problema. NINGUNO. Porque por cada víctima colateral, creamos un terrorista en potencia. Creamos alguien que identifica la bandera del bombardero como la bandera del enemigo. Y los bombardeos, incluso aunque fueran selectivos, perjudican a la población civil: por la destrucción de las infraestructuras que han pagado, que tienen que utilizar para cosas tan básicas como beber agua potable. Así que lo siento, en los tiempos de la globalización en los que un resfriado de la economía americana nos produce una pulmonía de deuda en Europa, tiene que haber mejores formas de detener a terroristas y dictadores que dejar caer destrucción sobre la población civil o sus infraestructuras.

Por ejemplo, ¿en serio queremos creer que los Kalashnikovs  y demás armamento que usa el estado islámico lo están fabricando ellos mismos como si fueran el tipo de bricomanía? Yo, así a botepronto, tengo mis dudas de que dispongan de los medios y materias primas para producirlos. Alguien les ha vendido armas a terroristas a cambio de dinero. ¿Por qué no empezamos a asumir la realidad por ahí? ¿Por qué la represalia no va en contra de esos individuos y corporaciones que han puesto su negocio por encima de las vidas de inocentes? Hemos creado un complicado sistema de certificación de pepinos biológicos para controlar que se producen bajo ciertos criterios… ¿y no vamos a ser capaces de certificar armamento ni de instaurar una mínima trazabilidad para socavar el poderío armamentístico terrorista? Porque un fanático puede estar dispuesto a morir, pero el que le vende armas y le vende explosivos a cambio de un dinero, seguro que quiere disfrutar de ese dinero: ahí está nuestra oportunidad. Si combatimos la venta, si eliminamos el negocio, el terorrista no tiene forma de comprar kalashnikovs ni detonadores.

La guerra, tal como la conocemos, no es más que una respuesta simplista. Y para mi vergüenza, típicamente masculina.

Share This:

Endogamia en la universidad

La fundación Cotec organizó ayer un debate sobre ciencia, que se convirtió en Trending Topic en Twitter. Y yo cometí el error de escucharlo mientras trabajaba. Y no me pude callar ante algunas cosas, ahí me véis en la nube de etiquetas.

Lo que más me irritó fue cuando todos, de forma casi unánime (salvo el representante de IU) identificaron la endogamia como uno de los principales problemas de la universidad española. A Luis Garicano (Ciudadanos) le faltó tiempo para proponer un compromiso a todos para que los investigadores estén dos años (UPyD propone tres) fuera de la universidad en la que se han doctorado antes de acceder a un contrato en esa misma universidad.

Se me revolvieron las tripas porque estamos hablando de personas, los investigadores, que tienen familia, amigos y que quieren tener una vida. ¿Y están proponiendo que las condiciones laborales legales para esta profesión exijan dejarlo todo durante dos o tres años? ¿En serio? Es decir, personas que estudian un grado (3 o 4 años), un máster (1 o 2 años) y hacen un doctorado (aproximadamente 4 años). Personas que llevan 10 años formándose, para ser los que más sepan de lo suyo. ¿Y me están diciendo que encima les vamos a exigir un sacrificio de un par de años o tres más? ¿Es que no han hecho bastante? Porque, si se pidiera, qué se yo… que antes de que pasen n años, se hayan tenido que pasar m en total en alguna otra universidad, lo podría entender. Porque estar fuera una temporadita es beneficioso. Es decir, podría uno hacer estancias de 3 meses y establecer vínculos con otros grupos, así hasta sumar los dos años que pide Garicano. Pero con cobertura de un contrato desde el origen. Lo que proponen es que uno deje el trabajo que tiene, se busque otro por su cuenta, y que además lo haga durante dos años. ¡Dos años! ¿Y la familia qué? Que estamos hablando de personas que tienen 30 años o más, que pueden fácilmente querer formar una familia. Con casa, niños y todos sus avíos. Deje usted su casa y váyase. O llévese usted a su familia consigo, que su pareja renuncie también a su empleo que seguro que le es muy fácil encontrar otro. Y todo eso, para cobrar aproximadamente 25000 euros, que es a lo que está el año de doctor en el mercado. ¿No se les cae la cara de vergüenza? ¿En serio no ven que los investigadores deberían tenes unos mínimos derechos laborales? Pero no, quieren empezar la casa por el tejado. Porque, ¿saben por qué hay endogamia? Porque cuando a un departamento le hace falta dar 4 créditos de clase y no tienen quien lo haga, ahí están los becarios sin derechos y los doctorandos con poquitos derechos. Porque, sí, señores… serán de esa misma universidad, pero han estado cuatro años partiéndose los cuernos con su tesis y echando una mano con las clases. Y que consigan un contrato, aunque sea por 25000 euros al año, es lo menos que se despacha en justicia. Si me dicen ustedes que los doctorandos solo se van a dedicar a su tesis, que no van a dar clase, que los contratos van a estar pagados para que una familia pueda vivir de un solo sueldo durante esos dos o tres años, les acepto la idea. Pero si no, NO. Porque quieren convertir a las víctimas de la precariedad y los salarios bajos en los culpables de que el sistema no funcione como a ustedes les gustaría. Váyanse ustedes una mijita a tomar viento fresco. Ya saben, por evitar la endogamia también en la política.

Share This:

Los problemas del doblaje

Desde hace mucho tiempo he venido diciendo a quien me ha querido escuchar que el doblaje tiene importantes problemas. Problemas que a veces pueden ser resueltos, y problemas que no. Aprovechando que estoy probando Netflix por un mes, y que tiene series en versión original y también dobladas a otros idiomas, os muestro un par de ejemplos que he grabado con el móvil. (Por favor Netflix, no me pongas una querella)

El primer caso es un problema perfectamente evitable: se trata de un personaje que habla varios idiomas en la misma escena, pero el doblador sólo sabe hablar uno. Como los espectadores son tontos ¡dejan el otro sin doblar! En esta escena sólo hablan dos personajes, pero escucharéis tres voces: empieza hablando una mujer en chino, luego un hombre le responde en chino, y finalmente termina hablando la mujer de nuevo en español de doblaje.

Es muy frustrante. Si para doblar una escena el actor tiene que aprender fonética extranjera, que lo haga. Pero por favor, que no hagan esta chapuza.

 

El segundo caso es más divertido, pero difícilmente evitable si mantenemos el doblaje. Aunque una sobreimpresión en pantalla diciendo qué idioma habla cada personaje ayudaría a la comprensión. Se trata de un personaje que habla dos idiomas, el idioma original (inglés) y un idioma extranjero (en este caso, español). Escuchemos la versión original:

Y veamos cómo lo resuelven otros doblajes. El doblaje al francés no reviste complicación, se dobla al francés lo que era inglés y la misma actriz de doblaje dice en español lo que el personaje decía en español. Como decía anteriormente, el problema de que un personaje hable varios idiomas se resuelve sin que el personaje tenga dos voces.

El doblaje latinoamericano ignora el hecho del multilingüismo, directamente. De ahí lo absurdo de que haya un personaje repitiendo lo mismo que el anterior como para asegurarse. Chapuza.

Y finalmente, el doblaje español. Donde, para mantener el hecho de que se hablan dos idiomas, se introduce el portugués. Un mediodisparate, que puede crear otros problemas si el personaje, por ejemplo, viajara a su país natal y nos encontramos con que en México estuvieran hablando portugués.

 

En resumen, el doblaje tiene un problema que es fácilmente solucionable poniendo a actores que hagan el esfuerzo de repetir sonidos aunque no los comprendan. Sin embargo, el segundo caso es muy difícil de resolver, y puede fastidiar enormemente el resultado final.

Share This:

Ciencinazi my ass

El que fuera candidato a la secretaría general del PSOE y decano de facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Granada, José Antonio Perez Tapias, la está montando gorda en las redes sociales a cuenta de sus sorprendentes (por lo que se le supone de conocedor del método científico) declaraciones sobre transgénicos, agrotóxicos y ciencia en general. Un espectáculo nada enriquecedor, viniendo de alguien como él.

Hoy ha tenido a bien compartir en twitter un artículo de El Confidencial titulado “Los ciencinazis y los verdaderos magufos: una teoría sobre la insensatez humana“.

El artículo (de opinión) es un disparate mayúsculo por el desconocimiento que muestra sobre el trabajo de los científicos. Algunas perlas:

«Es fácil que un estudio afirme que la leche (o cualquier otra cosa) es muy mala para la salud, que tres meses después se publique otro que diga que en realidad es excelente para algo, que otro a los seis meses concluya que la leche es lo mejor del mundo y que nueve meses más tarde se nos asegure que es la causa de alguna enfermedad terrible. Esa es la ciencia hoy, tejida por un conjunto de intereses, perspectivas teóricas, posiciones académicas y necesidades de financiación que hacen difícil orientarse entre sus avances.»

Me parece altamente improbable que en ningún estudio científico publicado en alguna revista con revisión por pares, se haya colado la expresión «es muy malo para la salud», precisamente porque es una expresión vaga que no permite saber exactamente para qué es malo. Los buenos científicos, y los buenos revisores, y las buenas revistas se encargan de que esas afirmaciones no se publiquen. Es posible encontrar un artículo que diga que la leche (o cualquier otra cosa) es mala para tal o cual dolencia, en tales o cuales circunstancias. Y efectivamente seis meses más tarde, otro artículo concluya que la leche (o cualquier otra cosa) es buenísima para otra dolencia, o incluso para la misma anteriormente descrita, en otras circunstancias. Y eso es buena ciencia, porque todos aprenderíamos que la leche no es buena o mala en sí misma, pero conoceríamos cuál es la mejor forma de usarla. El problema suele venir de la interpretación que no científicos hacen de las conclusiones de un artículo. Y esa interpretación, normalmente, huye de todos los apellidos y se resume en «la leche es buena» o «la leche es mala». Y de ahí las confusiones.

«La tecnología no está mejor. Las noticias que surgen de Silicon Valley son un cúmulo de expectativas superlativas dirigidas a hacernos creer que están encontrando soluciones para todo y que en pocos años habrán remediado por completo los grandes problemas de la humanidad»

Precisamente, el periodista ha dado en la clave. Los científicos no damos noticias, los periodistas sí lo hacen, conque aplíquese el cuento. Los científicos estudiamos, aprendemos, sacamos conclusiones y las compartimos; pero no creamos expectativas superlativas dirigidas a hacerle creer nada a nadie, porque lo de hacer creer a la gente no va con nosotros. Damos los datos, y extraemos conclusiones basándonos en los datos. Y esas conclusiones incluyen, a veces, posibles aplicaciones de lo que hemos encontrado o en qué podría tener impacto nuestra investigación. Y también incluyen las limitaciones de lo que hacemos, precisamente por eso explicamos bajo qué condiciones hemos hecho nuestros experimentos, y cuál es la variabilidad que cabe esperar en los resultados.

«Si alguien cuestiona la validez de los estudios que defienden, bien porque sean poco rigurosos conforme a los parámetros que deberían medirlos, bien porque sus conclusiones son demasiado endebles, bien porque quienes los han sufragado son gente interesada en obtener resultados determinados o bien porque sus investigadores saben que van a obtener muchos más fondos si fuerzan los resultados, se convierte inmediatamente en alguien perverso que ataca a los fundamentos mismos de la ciencia. […] No aceptan críticas, no aceptan refutaciones intelectuales, no aceptan que se difundan otras posturas, porque ellos poseen la verdad. »

Se ve que este periodista no sabe en lo que consiste la revisión por pares. Yo critico los trabajos de otros, y a mí me han puesto a parir mi propio trabajo. Si hago un experimento que no es riguroso no me lo publican, porque mis compañeros de profesión son los que juzgan si tengo o no conflicto de intereses, si el número de muestras es suficiente, si hay algún error metodológico. Se podrá discutir si esta revisión es suficiente o habría que revisar más, pero lo que no se puede discutir es que estamos acostumbrados a recibir críticas, las recogemos y las aceptamos o las refutamos con nuevos datos. El proceso de publicar un artículo científico empieza con una hipótesis, una serie de experimentos que la verifican o no, una explicación de todo lo anterior en el artículo y una revisión por pares expertos en el tema que te pueden rechazar el artículo sin misericordia, proponerte cambios en profundidad o cambios de menos envergadura. Pasan meses o años desde que surge la idea hasta que el resultado aparece disponible para el resto de la sociedad. Y en todo este proceso hay críticas constantes externas pero también internas: son muy poco frecuentes los artículos individuales, así que como mínimo lo que se escribe es el consenso de dos, tres, cuatro o más personas que firman con su nombre y apellidos, poniendo en riesgo su reputación que es, en definitiva, el mérito principal para conseguir un trabajo o ascender. Si hay algo que no tenemos, es precisamente, la sensación de poseer la verdad sino de haber llegado a conclusiones razonables sobre una hipótesis después de un larguísimo proceso de reflexión, experimentación y crítica.

Comprenderán los señores periodistas que, cuando uno es consciente de todos los obstáculos que su hipótesis ha conseguido superar, no nos bajemos del burro si no es con un buen argumento.

Share This:

Refugiados e inmigración

El problema de los refugiados sirios es un aspecto más (gravísimo y despreciable) de la percepción errónea que tienen (tenemos) los europeos de la inmigración. Nadie emigra por gusto ni por espíritu aventurero, porque a eso lo llamamos turismo.
Llama la atención que a los que vienen por gusto, los aceptemos con los brazos abiertos y fomentemos que vengan más y más; pero cuando se trata de gente en situación de necesidad, entonces todo son problemas, porque pensamos que vienen a quitarnos nuestros trabajos, nuestro dinero y nuestro bienestar.
Si nos creemos que somos lo que somos exclusivamente por nuestro esfuerzo, sin que nadie ni nada nos haya ayudado jamás, es que nos sobra prepotencia.

Share This:

La dificultad de hablar

Uno estudia un idioma desde pequeño, en el colegio, el instituto y hasta la universidad; pero no lo preparan a uno para ser cortés de forma automática. No me malinterpretéis, aprendemos las respuestas correctas. Las estudiamos y sabemos que a thank you se responde, por ejemplo, you’re welcome. Pero para lo que no lo preparan a uno, es para hablar sin pensar. Eso sólo lo sabe hacer uno en su propia lengua o, con el tiempo, en las lenguas en las que se halle sumergido. Bien sumergido.

Resulta chocante que, cuando cruzas una frontera, lo más trivial te suponga un esfuerzo. Te saludan en un comercio y, sin pretenderlo, te obligan a buscar en tu memoria la respuesta adecuada. Cada día está repleto de conversaciones torpes y deshilachadas, porque entre frase y frase hay que escuchar, comprender, pensar, preparar la respuesta y responder. Hazlo rápido que no tengo todo el día, querido. A veces uno puede ir con la escopeta cargada, confiado y preparado para responder au revoir, bonne journée. Y entonces la gente te desea bon week-end et bonnes fêtes porque pueden, porque saben y porque no les cuesta ningún esfuerzo ser corteses. Y quedas de nuevo como un torpe, trastabillando e intentando mantener la dignidad: sonríes y te vas, azorado. Maldita cortesía.

Algunos sabrán ya a lo que me refiero, creo que todo el que ha emigrado se ha enfrentado a esa inseguridad. A la resignación de parecer tonto porque, aunque uno crea que puede hablar la lengua del lugar, no lo hace con la soltura de un nativo y tiene que pensar un poco. A la inseguridad, digo, de no poder contar conque uno sabe cómo se hacen las cosas: ni la lengua, ni las costumbres, ni las leyes. Todo eso con lo que contamos sin prestarle atención en nuestro hogar, de repente resulta complicado. Pero la lengua es lo que resulta más duro, porque llevamos toda la vida con la nuestra, manoseándola y jugando con ella, divirtiéndonos creando palabras nuevas y contando chistes, aprovechando sus sutilezas. Y lo hacemos sin darnos cuenta, sin darle importancia. ¡Qué fácil es meter nuestros pensamientos en la cabeza de otro usando las cuerdas vocales! Hasta que un día, alguien nos desea feliz fin de semana y no sabemos exactamente cómo responder.

Afortunadamente, la inmersión va paliando estas dificultades. Y la costumbre, claro. Te acostumbras a sonreír cuando no entiendes. Y ahora la frase sprechen Sie Englisch? te sale natural, pidiéndole al interlocutor que hable otra lengua (que tampoco es la tuya) pero en la que confías no parecer un tonto y comprender mejor el asunto. Y aún así te siguen dando  ganas de aprender esta lengua nueva, otra más y ya van cuatro, para sentirte mejor; porque aunque sprechen Sie Englisch funciona, no quieres ir forzando a nadie a cambiar de lengua: tú ya sabes lo difícil que es.

Share This:

Recomendable leer

Esta es una entrada breve, para recomendaros una cosa muy sencilla: que leáis a Barbijaputa. Que leáis lo que escribe sobre el feminismo, sin ir más lejos la entrada de esta semana. Y que os déis cuenta, como yo, de que somos todos machistas por no habernos dado cuenta de que lo que consideramos normal no es, ni de lejos, normal. Y porque por muy feministas que nos creamos, es muy difícil deshacerse de todos los prejuicios que alguien (hola sociedad patriarcal) nos ha metido en la cabeza.

Además de medidas para no sufrir agresiones, tenemos que poner atención es [en no] herirlos a ellos. Por ejemplo, en su orgullo: no coquetees con un chico si no piensas llegar hasta el final (siendo el final lo que él considere que es el final, no tú, que tú eres la mujer).

 

Share This:

Prejuicios hoteleros

Hoteles

Esta es la ocupación hotelera (media mensual de habitaciones ocupadas) de Barcelona (y Sevilla, por comparar) de los últimos diez años.

Barcelona últimamente tiene 6 meses al año con una ocupación media superior al 80%. Con puntas (medias mensuales) cercanas al 90%. No es difícil imaginar que habrá fines de semana en los que la ocupación sea prácticamente total.

Tengo dudas sobre la conveniencia de paralizar durante un número indeterminado meses la concesión de licencias hoteleras a priori. Porque es mentira que no se pueda hacer una radiografía fija, la recolección de datos se puede hacer con una marca de tiempo. Y tener en cuenta sólo los de un período concreto. Si yo he podido encontrar estos datos (y los de personal empleado, número de establecimientos, etc.) estoy seguro de que la alcaldesa ya dispone de medios para obtener datos mejores y más completos. Y si no los tiene, quizá convenga que establezca las medidas oportunas para poder disponer de ellos (y de otros datos sobre su ciudad) en todo momento. Sería útil y no supondría ralentizar un sector clave.

Lamentablemente, me inclino por pensar que la alcaldesa de Barcelona tiene algún tipo de prejuicio sobre los hoteles y el turismo. Si no, no me explico el apriorismo de parar primero y estudiar después. ¡Es la definición misma de prejuicio!

Entiendo que el sector turístico no es robusto frente a crisis, entiendo que incide en la temporalidad del mercado de trabajo. Todo eso lo entiendo y soy un ferviente defensor de actuar para remediar lo malo que hay al respecto sin estropear lo bueno. Por eso, la medida me parece que es básicamente un disparo al pie en un momento muy poco adecuado. Ah, y la temporalidad del empleo no es tal si nos atenemos al número de empleados en estos establecimientos y comparamos la magnitud de las fluctuaciones respecto a la magnitud de las fluctuaciones en la ocupación.

PersonalEmpleado

Share This:

Desunión

Siempre he creído en el proyecto europeo, pero cada día veo más claro que la construcción europea ha venido teniendo el mismo problema que en su día tuvo la construcción de la corona hispánica: hacer las cosas de arriba a abajo, mediante pactos entre líderes de las partes para crear un todo sin haberse esforzado siquiera un poquito en fomentar la comprensión e identificación de los ciudadanos como iguales sino de forma retórica. Están los griegos y están los alemanes. Los ingleses y los franceses. Nunca han estado los europeos, insisto, más que de forma retórica.

Share This:

El gustazo de nadar en el Limmat

img_20150703_151358_19192116290_oZúrich en verano está bastante animado. Y ahora que estamos pasando una “ola de calor extremo” según el parte meteorológico (aunque las máximas no superen los 35ºC) es un buen momento para darse un chapuzón en el río Limmat a la hora del almuerzo. Un gustazo.

 

Share This: