A Sierre

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Por fin hemos llegado. El viaje fue ultra largo, pero bonito.

Para empezar el avión de Sevilla a Bergamo. Lleno hasta la bandera, salió con retraso y para colmo un niño dos filas más atrás, un maldito niño gritón que no calló en todo el vuelo

Después, cuando llegamos a Bergamo, una hora en la lanzadera a la Stazione Centrale. Enorme. Tardamos un rato en encontrar las taquillas y en cuanto tuvimos los billetes pudimos esperar al tren comiendo un sándwich.

Qué maravilla el tren, amplio y muy bien equipado. Fue bastante rápido hasta Brig, y lo mas divertido fue cuando en Domodossola se subió la policía fronteriza Suiza para pedir la identificación. El policía en concreto era un tipo pelirrojo enorme con barba y tirantes. ¡Daba gusto escucharlo hablar 4 idiomas!

En cuanto llegamos a Brig fuimos corriendo a las taquillas para encontrarlas cerradas, asi que tuvimos que sacar los billetes en la máquina expendedora. Pagamos en Euros y recibimos el cambio directamente en Francos!!

Mas o menos este ha sido el primer viaje. Llegamos a Sierre y nos recogió la CouchSurfer, sobre la que os hablaré pronto, porque ha sido la mejor decisión: gracias a ella puede que tengamos piso y a Sergio puede que le salga un trabajo.

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